La Crónica. Sevilla 2-3 Real Madrid. Supersónicos, por @elcarrildel2

¡ Suscríbete a nuestro canal de Twitch y disfruta de todos nuestros directos !

https://www.twitch.tv/elquintogrande

El Real Madrid se ha impuesto (2-3) al Sevilla, en el partido correspondiente a la Jornada 32 del Campeonato Nacional de Liga de Primera División, disputado en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán.

Puso el Madrid el modo supersónico en el descanso del partido, cuando perdía por dos goles a cero. Militao, que tan gran temporada está realizando, tuvo un primer tiempo aciago, propiciando los dos tantos con los que se adelantaron los locales.

Media hora le duró la gasolina al Sevilla, a pesar de que la cofradía quisiese elevar su juego a los altares del buen fútbol.

Fue, por lo demás, un partido de contrastes y polémicas, que dejaremos para el final. Antes, vamos a hablar de fútbol, del bueno, del grande, del que puso el Madrid sobre el césped en un segundo tiempo espléndido, superlativo, más que suficiente para remontar un resultado adverso.

Salió Carletto con Carvajal de lateral izquierdo, relegando a Nacho a la suplencia. Cumplió el de Leganés, que dio el pase del primer gol tras bonita combinación con Vinicius. Camavinga ocupó un lugar en el centro del campo, quizás colisionando en sus acciones con Kroos. Mejoró sus prestaciones el alemán cuando Eduardo dejó su puesto a Rodrygo, en el inicio del segundo acto.

En la delantera, no anduvo de comienzo fino Vinicius, que siempre se encontraba con dos contrarios, pero la fuerza de voluntad de Vini es inagotable. Taconazo de lujo para el dos a uno y un gol anulado de manera incomprensible.

Hizo el Sevilla su primer gol en el minuto 19. Libre directo lanzado por Rakitic, Militao deja un hueco en la barrera, para que el balón se aloje en la portería de Courtois. El error pasó factura al central, que tampoco estuvo diligente en el minuto 24. Llegó tarde al cruce, obligó a una salida desesperada a Thibaut, que no llegó a tiempo, lo que facilitó que Lamela chutase a puerta vacía. Era el 2-0.

Se vino arriba el graderío. No es la afición del Sevilla la más simpática del mundo, ni la más educada ni la más correcta. Se escucharon entonces insultos soeces hacia el Madrid. Veremos el camino que toma la Liga de don Javier Tebas, si bien nos tememos que pasará de largo, que se hará la sorda, que echará tierra al asunto.

Reaccionó el Madrid a partir del minuto 30. Y eso que Camavinga tuvo que realizar una entrada de alto riesgo sobre Martial, en el tercer error grave de Militao en el partido. Tiró la grada un balón al campo en el 40, cuando atacaba el Madrid, que pudo abrir el marcador en el 48, tras remate de Benzema, que sin embargo fue anulado por fuera de juego.

Rodrygo sustituyó a Camavinga en el descanso. El partido que cuajó el brasileño fue esplendoroso. Anotó el primer gol de los nuestros en el 49, a pase de Carvajal. Con el tanto, a los sevillistas les comenzaron a temblar las piernas.

Tuvimos ocasiones en el 47, el 52 y el 62. La presión del Madrid iba en aumento. Desaparecieron entonces los recogepelotas. Así llegamos al minuto 73. Vinicius controló un balón con el pecho a la altura del hombro, que sabido es que no es mano. Bajó el balón a su pie derecho, con el que marcó el segundo gol del Madrid. De manera incomprensible, el árbitro pitó mano. Tras cinco minutos de consultas entre el VAR y el colegiado, se mantuvo en su criterio inicial el colegiado. Disloque absoluto.

La esperpéntica decisión no amilanó a los nuestros. Marco Asensio y Nacho se incorporaron al juego, por Modric y Lucas Vázquez. Algunos se echaron las manos a la cabeza por la marcha de Luka, pero un partido más Ancelotti les dio una lección de conocimiento futbolístico.

Apenas un minuto después, Carvajal profundizó por su banda, en pugna con Oliver Torres, que se desmayó al sentir el aliento del defensa. Su pase le llegó a Nacho, que remató de primeras para batir a Bono. Empate a dos. Los aficionados blancos en la gradas, numerosos, se vinieron arriba.

Siete minutos de descuento, justificados. Nos iríamos a casi diez. En el 91, hasta el final vamos Real, fue karim el que aprovechó un pase de Rodrygo para reventar la red sevillista, marcar el tercero, adelantarnos en el marcador y dar un golpe de gracia a la liga que puede resultar definitivo.

Mariano ocupó el lugar de Benzema en el 94. Se consumaba la primera derrota del Sevilla en su cancha en el presente curso. Lopetegui, devastado en su banquillo, era la imagen de la impotencia de los locales frente al juego grande y majestuoso del Madrid.

No podemos terminar sin hablar de la actuación del colegiado, don Guillermo Cuadra Fernández, del Comité balear. Calamitoso. No pitó una mano de Diego Carlos en el 16, que desviaba la trayectoria del esférico. Podría entenderse su decisión si no hubiera intervenido en la anulación del gol de Vinicius. Es absolutamente inaudito que tras cinco minutos de consulta con el VAR y de ver el monitor, se mantuviese en su decisión. Pareció falta una entrada de Camavinga a Martial en el 37, que podría haber supuesto la segunda amarilla a Eduardo. No apreció falta el trencilla en ese lance del juego al que se agarran los sevillistas.

Victoria grande, importante, del Madrid, tras una hora de juego excelente, más que suficiente para levantar un 2-0 en contra que llegó por nuestros errores, no por las virtudes del contrario. Sesenta minutos a ritmo supersónico, con un fútbol de muchísima altura y enorme enjundia. ¡Qué alegrón nos dio anoche el Madrid, damas y caballeros!

Buenos días a todos. HALA MADRID.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies