Tocados, pero no hundidos, por @AleelMadridista

Ya ha pasado un día de la eliminación copera. Y voy a ser sincero. Siento un profundo fastidio y una decepción inmensa. Esta era nuestra Copa del Rey. Estaba muy factible viendo los rivales que se habían clasificado para semifinales y realmente era probable meternos en una hipotética final.

Todo se incrementa si recordamos la trágica temporada pasada en la que en el mes de Marzo estábamos fuera de todas las competiciones. Veíamos a un equipo sin alma, sin espíritu y sin ilusión por visitar a la diosa Cibeles a final de curso. Este año, un servidor tiene muchas ganas de títulos y la verdad que quedar fuera de una competición de esta manera duele… y mucho.

Lo de ayer era prácticamente una final. Así tenía yo en mente el partido. Pero parece que ni Zidane, que pecó de confianza en el once, ni algunos de los jugadores, que quedaron considerablemente retratados en cada uno de los goles que nos marcó la Real Sociedad,lo veían así.

Traíamos una dinámica totalmente positiva. 21 partidos sin perder y trece goles encajados, por lo que demostrábamos tener solidez y ser todo un bloque. Sin embargo, ayer todo esto que caracteriza al equipo reinó… por su ausencia.

¿El motivo? Pues probablemente la baja de Casemiro. O la ausencia de Mendy, por lo que jugó un Marcelo, que ayer demostró que no está para jugar en nuestro club (me duele decir esto). Este hecho, hizo también ver a un Militao nervioso todo el partido y un Ramos, que además de hacer un encuentro paupérrimo tuvo que estar pendiente de los fallos del lateral izquierdo. En cuanto a Nacho, hay que reconocer que el canterano no está para este tipo de partidos. Es una obviedad.

No obstante, no solo quedó señalada la defensa. Ni mucho menos. En la tarde de ayer, James Rodríguez demostró que no reúne las condiciones necesarias para jugar en el Madrid. Lo dice uno, que lo ha defendido siempre y que cree que es un pedazo de futbolista, pero cuando no está o no se tiene la mente puesta en el club, quizás lo mejor que pase es que en verano coja puerta.

¿Hay cosas positivas? Pues sí. De esta eliminación también recogí aspectos que me gustaron. El primero de ellos es referente a Vinicius, y es que el brasileño demostró que va a triunfar en el Real Madrid. El pasado sábado cambió el derby y anoche fue el único que nos hizo vibrar y estuvo a punto de conducir lo que hubiera sido una remontada histórica. Es un pedazo de jugador, que debemos de conservar, por lo que a eso de cambiarlo por Mbappé y cosas que se escuchan… hay que decir que no. Vinicius tiene que triunfar en Chamartín.

Lo otro reseñable es que hay equipo. Lo volvieron a demostrar. A diferencia del pasado año, este bloque tiene espíritu. Dispone de alma y lo vimos tras ir perdiendo 1-4. No se rindieron y tuvimos el empate en el minuto 97, en un cabezazo de Sergio Ramos, que de diez marca nueve. Lastimosamente en esa jugada estuvo la prórroga, pero lo que tenemos que aprender es que los partidos duran noventa minutos… no veinte.

Y sí, digo “tenemos que aprender” porque lo “gordo” de la temporada está por llegar. A pesar de caer en el trofeo del K.O. queda lo que te justifica una temporada, es decir, la Liga y la Copa de Europa. Así que, desde ya tenemos que estar todos con la mente puesta en el partido del domingo ante el Osasuna, puesto que este año tiene que caer la número 34 sí… o también. Y, respecto a la copa lo mejor que podemos hacer es… pasar página. Día para olvidar.

Hala Madrid.

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