Tocados, pero no hundidos, por @Aleelmadridista

Hoy es un día fastidiado. Tras perder 0-3 ante el FC Barcelona en el Bernabéu y quedarte a las puertas de una final de Copa del Rey solo te dan ganas de abandonar. De dar por perdida la temporada y pensar en otra cosa. Pero eso, con el Real Madrid ya sabemos todos que es imposible. ¿Por qué? Pues simplemente porque llegará el sábado y lo primero que haremos será ponernos nuestra camiseta blanca para disputar otra batalla.

El presente y el futuro puede parecer que es negro. Yo os entiendo a los que lo veis así. Un servidor, dentro del cabreo y enfado que tiene, prefiere quedarse con lo positivo y ver el vaso medio lleno. Me niego a dar el curso por perdido, simplemente porque sabemos de donde venimos y somos conscientes del equipo que somos, donde la palabra “IMPOSIBLE” no existe.

Ayer se perdió, sí. Y dolió bastante. La verdad es que no recuerdo una derrota ante el Barça que hiera tanto mi alma como la de ayer. Acabé con la cara desencajada y estuve durante diez, quince minutos mirando a la nada, intentando encontrar alguna explicación a lo que había ocurrido. Un día después, tras estar más calmado estoy juntando unas líneas y veo cosas que pueden ilusionarnos a los madridistas con una nueva Copa de Europa. Vaya usted a saber…

Todos sabemos que anoche no merecimos perder. Eso es evidente. Es más, me atrevo a decir que, a lo largo de los 180 minutos, fuimos infinitamente mejores que el rival. Pero claro, el fútbol consiste en marcar goles y si no lo haces… pues lo pagas, que es lo que ha sucedido en esta eliminatoria copera. No obstante, como os comenté anteriormente, no todo lo veo de manera oscura. Esta eliminación ante los de Valverde me deja cosas positivas, como que el equipo puede competir de tú a tú ante uno de los candidatos de la Champions, y que tenemos jugadores de mucho futuro, siendo el caso de Reguilón y Vinicius.

En estos momentos, que estamos entrando en el mes de marzo, nos vemos en una situación idéntica a la de la temporada pasada. Eliminados en el trofeo del K.O, con la liga prácticamente imposible y aferrados a la Liga de Campeones. No os voy a engañar. Estoy cansado de estar siempre a expensas del trofeo más prestigioso del mundo a nivel de clubes. No me gusta estar dependiendo solo de la “orejona”. Sin embargo, estoy convencido de que a ti, que estás ahora mismo leyendo este artículo, se te sacará una sonrisa al recordar como estábamos a estas alturas del año pasado y como acabó la película. Pues espero que en este 2019 pase exactamente lo mismo.

Aquellos que den al Madrid por muerto se equivocan. Yo no me atrevería a hacerlo. Este club, si muere lo hace en primavera, aún no. Es demasiado pronto, pero allá ellos. Todavía queda mucho y todos podemos acabar en Cibeles celebrando la décimo cuarta. Yo quiero confiar. Aunque parezca que esté loco, veo motivos para creer, y aunque no tengamos a Cristiano Ronaldo y estima que haga falta un goleador nato, percibo que los hombres de Santiago Hernán Solari pueden volver a hacernos tocar el cielo otra vez. ¿Las críticas? Para junio, mientras tanto rememos todos en una misma dirección, por el simple motivo de que el principal objetivo aún es posible. Se perdió una batalla, no la guerra

¡HALA MADRID!

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