Los nervios y los nerviosos, por @elcarrildel2

Ha sido perder el Madrid la primera final europea desde el año 2000, tras trece victorias consecutivas, y salir a escena con inusitada (que no desconocida ni inesperada) virulencia, los nerviosos.

Decía alguien ayer en una red social que llevaban algunos agazapados desde 2014, aguardando de manera desesperada la ocasión de saltar a la palestra, de hacerse notar, de dejarse oír, de gritar presentes y dispuestos para una nueva cruzada contra todo y contra todos.

Rigurosamente cierto, y así lo manifestamos en el podcast que abre la Temporada Seis de El Quinto Grande, y que ya se encuentra a disposición de todos en Ivoox, que tuvo la defensa del Madrid una de las tardes más desafortunadas que les recordamos, y que no puede ser que gente tan experimentada y con tantas finales a sus espaldas como Carvajal, Sergio Ramos, Varane y Marcelo, a más de Keylor Navas, cometiesen tres errores fatales, cada uno de los cuales costó un gol al Real Madrid.

Una cosa es el reconocimiento de las faltas, y otra que por enésima vez haya que derruir el Santiago Bernabéu y disolver el Club, no sin antes someter a público aquelarre a todos y cada uno de los integrantes del Real Madrid, desde su Presidente al más novato de los vigilantes de los tornos de acceso al estadio.

En este sentido, debo manifestar que no me parece adecuado, ni conveniente, que algunos se dejen llevar por la frustración de una derrota, algo que es inherente al deporte y a la vida. Viendo las reacciones de algunos aficionados que se dicen madridistas, no puedo evitar pensar que existen personas perfectas, que jamás han cometido ni cometerán un error, así hablemos de su vida personal o profesional.

Quizás ahí radique gran parte de un mal que ya advirtió, y contra el que luchó, don Santiago Bernabéu. A pesar de que algunos así lo crean, el Real Madrid es humano, y de vez en cuando pierde, y sus futbolistas se equivocan, e impiden que un balón se vaya por la línea de fondo, lo que provoca un gol del contrario, y dos defensas centrales a los que adornan cuatro Champions y son Campeones del Mundo, pierdan un balón en el punto de penalti que el contrario aprovecha debidamente.

Tiro en este punto tirar de populismo y demagogia: ¿Es posible que Sergio Ramos tuviera algún problema tras el plantillazo que había recibido en su cabeza unos minutos antes por parte de un delantero contrario? ¿Podría eso explicar el desaguisado? Resulta evidente que en el Madrid esas excusas baratas y esos escapes fáciles no tienen cabida ni aceptación.

Visto lo que ocurre dentro, tampoco tenemos derecho a indignarnos en demasía cuando leemos que el Madrid no tiene defensa. Y conste que no se exactamente si la frase se refería a los cuatro de atrás, o iba más allá y se refería a todas las instancias del Club. Lo que sí les puedo asegurar es que en los años que llevo siguiendo al Real Madrid, que ya son unos cuantos, he vivido momentos buenos y momentos malos, años de galácticos y temporadas de Garcías. Y en todos hubo triunfos y derrotas, penas y alegrías. No demos pábulo al discurso de los nerviosos, ni dejemos que los nervios dicten nuestros actos. Nunca resultaron convenientes los salvadores autoungidos de pócimas mágicas ni soluciones definitivas.

Buenas tardes a todos. HALA MADRID.

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