Los defensores de las esencias, por @elcarrildel2

Una vez confirmado que la remodelación del Estadio Santiago Bernabéu comenzará en los próximos meses, tras la obtención de todos los permisos, reaparecen con fuerza los amigos de la confusión y del enredo, para intentar enturbiar la convivencia del madridismo.

Gentes sobrepasadas por el tiempo y el devenir de los acontecimientos, acostumbrados a pontificar desde su tribuna, pretenden erigirse en defensores de las esencias madridistas, en repartidores de carnets y en entendidos de todo. Como el tiempo es el mejor juez, el que da y quita razones, ahí están las Trece Copas de Europa alzadas por el Madrid para dejar claro quién ha acertado y quién ha metido la pata de manera reiterada y contumaz.

Como el asunto económico ha quedado aclarado, en el sentido de que la financiación de la actualización del estadio va por un lado (el Madrid ha solicitado a los bancos 575 millones de euros, y al parecer se han recibido peticiones de inversores interesados en participar en la operación por un importe de 1.000 millones), y la contratación de futbolistas por otro, independiente, no les queda más remedido que reiterar el chascarrillo de la lata de sardinas. Como dijo alguien, no es lo mismo un ingeniero que un ingenioso.

Tampoco es que Florentino Pérez haya sido muy original, ni haya inventado nada. Ya Don Santiago Bernabéu vio con certera clarividencia, hace muchos años, que la manera de llevar al Madrid a lo más alto comenzaba por construir el mejor estadio de aquella época, para así atraer a los mejores futbolistas. Primero se erigió Chamartín (con una fórmula de financiación parecida a la actual) y luego ya llegaron Di Stefano, Puskas, Rial, Gento, Kopa, Santamaría…y todos los que nos llevaron a las cinco primeras Copas de Europa.

¡La que habrían organizado a los sucesivos presidentes del Madrid algunos de estos caballeros cada vez que cambiaron de campo de juego! Habría que seguir, según su criterio, jugando en el Campo de la Estrada, en la Calle de Velázquez, con las mismas indumentarias y los mismos balones de la época, no por nada, simplemente por mantener las esencias que solo ellos conocen y respetan.

Los que tenemos la suerte de haber podido ir con cierta asiduidad al Estadio Santiago Bernabéu, desde hace ya unos años, creo que seremos unánimes a la hora de agradecer las sucesivas modernizaciones y mejoras que se han ido acometiendo. Asientos, ascensores, escaleras mecánicas, rampas, urinarios, buena visión del terreno de juego desde cualquier localidad…

Quizás debieran tomar nota algunos de cómo se mueve el mundo en este asunto. No parece que clubes de tanta solera como el Tottenham, la Juventus, el Manchester City, el Bayern Munich, el Arsenal, el Athletic de Bilbao, el Atlético de Madrid, o los promotores del nuevo Wembley, estén radicalmente equivocados cuando optaron por dotarse de estadios modernos y cómodos para los aficionados del Siglo XXI. ¿Acaso es que podía, o debía, quedarse atrás el Madrid? De manera categórica, digo que no, y menos pretendiendo disfrazar el asunto bajo la pátina de unas esencias que desde luego no conocen y que ahora pretenden desvirtuar.

Sobre plano todo es muy bonito. La presentación del nuevo Bernabéu quedó preciosa. Ahora tendremos que esperar a que la obra finalice, dentro de tres años y medio, para poder dar una opinión fundada en la realidad de lo realizado. Expectantes quedamos.

Buenos días a todos. HALA MADRID.

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