Los decenios, por @elcarrildel2

Se ha puesto de moda, de un tiempo a esta parte, dividir la historia del fútbol español por decenios. No vayan a creer ustedes que ese lapso de tiempo responde a alguna situación debidamente razonada. Simplemente, la establecen en ese punto los cofrades en base a la conveniencia debida para la historia que nos narran a continuación, que no es más que una interpretación caprichosa, torticera, retorcida y ausente del más mínimo rigor y análisis.

Utilizando sus mismos métodos ventajistas, un madridista podría dividir la historia por trienios, y apelar a la gloria de un Madrid tricampeón de Europa, o incluso por quinquenios, cuatro títulos en cinco años.

Podríamos tomar otras referencias artificiales, por ejemplo, el siglo XXI, en el que el Madrid ha conquistado seis títulos, más que nadie, o toda la historia de la Copa de Europa, con los trece títulos del Real Madrid.

Como la historia no le sonreía por ese lado (la nubosidad variable, de la que tantas veces hemos hablado), torcieron sus velas hacia la Liga, que ahora resulta ser la competición más prestigiosa, la que da y quita, la que sube y baja, la que confirma la calidad y la grandeza de los equipos.

La Champions, al fin y al cabo, según nos cuentan, es tener suerte en el sorteo, ese cuyo funcionamiento tan bien comprende Florentino, como antes los entendió Lorenzo Sanz, y mucho antes Don Santiago Bernabéu, acompañado en su quehacer por poderes y jefaturas de mayor enjundia, las mismas que recalificaban terrenos y recibían medallas de otros. Luego ya, cuatro partidillos de nada (ya verás cuando venga el Bayern), y ¡ale!, a levantar otro título, todos a Cibeles, contentos con un titulillo de menor cuantía.

En el recolmo del comentario extravagante, alguno prefiere un empate a una victoria, un gol al último de la tabla que un tanto en Munich que da el pase a una final europea.

Algunos iluminados dan ya la temporada presente por amortizada. Sus miradas están ya puestas en la limpieza del vestuario del próximo verano. Se regocijan viendo salir del mismo a algunos futbolistas a los que han elevado a la categoría de enemigos íntimos, y comienzan a circular quinielas de futuros entrenadores, con José Mourinho encabezando todas ellas, dejando en un segundo plano hasta la cubierta retráctil que tan a maltraer trae a los que suspiran por encontrar cobijo debajo de ella, sin conseguirlo.

No nos dejemos engañar. Cuando el Madrid fichaba a jugadores consagrados (que algunos denominaron, peyorativamente, galácticos) lo que daba lustre y valor a los equipos era la cantera. Cuando la política de fichajes vira hacia jóvenes promesas, con el riesgo implícito que eso supone, no se concede ni un minuto de cortesía. Que se gaste el dinero Florentino, lo que pidan, igual da cien que cien mil, y que traiga al primero que nos cuente la prensa que le ha metido un gol al arco iris.

Conviene mantener la calma y la perspectiva. Algunos aventajados ya vienen advirtiendo desde la conquista de la Décima en Lisboa los males terribles que asolan al Madrid. Ni las tres Copas de Europa siguientes, ganadas de manera consecutiva, han servido para calmar sus ánimos, ni disminuir sus críticas. Los veintisiete títulos conseguidos en el Siglo XXI, tras ser proclamados el mejor Club del Siglo XX, tampoco. El único título que vale, según ellos, es el que no ha ganado el Madrid.

Mal haríamos en confiar, ni un solo minuto, los derroteros de nuestro Club a las ideas, consejos, maneras y métodos de aquellos que basan sus argumentos únicamente en la falacia repetida, la crítica permanente y el ataque constante a los nuestros.

Buenas tardes a todos. HALA MADRID.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies