Lopetegui, Solari, Florentino, por @elcarrildel2

Consumado el cese de Julen Lopetegui, han cargado sus baterías los cofrades para intentar pescar la pieza grande, la que de verdad les interesa, la que llevan esperando desde hace ya muchos años y no hay manera de que caiga: efectivamente, me estoy refiriendo a Florentino Pérez, el presidente que cambió el rumbo de viejos vicios y arraigadas costumbres tras su llegada al cargo, algo que no gustó a algunos caballeros que llevaban muchas temporadas acomodados a otro trato, a otras maneras, a otras prebendas.

Los mismos que acusaban a Florentino de hacer alineaciones y de mandar en el banquillo, le acusan ahora de lo contrario. Hasta de la ruina física que atenaza el devenir de los futbolistas es culpable Florentino Pérez. Algún acérrimo antimadridista al que le supuran de manera dolorosísima las últimas cuatro Champions del Madrid, habla de florentinistas para menospreciar a los madridistas que respaldan con sus votos al actual Presidente del Real Madrid.

Por mucho que el equipo se haya debilitado tras la salida de Cristiano Ronaldo (cuarenta o cincuenta goles son imposibles de sustituir), y por mucho que algunos ventajistas ahora se acuerden de Pepe, de Morata, de James… pretender que la actual plantilla no da más que para ser novenos de la primera división española, es de una desvergüenza sonrojante, hasta para aquellos que disfrazan en una esquina de la parte inferior de su portada la goleada europea de otro equipo, para no irnos muy lejos en el tiempo.

Fútbol es fútbol, que decía Bujadin Boskov, y a Lopetegui su andadura en el Madrid le ha salido mal. No hay más vueltas que dar al asunto. Posiblemente el comunicado del Club podría haber evitado el párrafo de la discordia. Yo mantengo que el mismo no es un mandoble a Lopetegui, sino un aviso a navegantes, esto es, a los ocho nomimados al balón de oro. O revierten de manera urgente la situación con el nuevo técnico, o sus horas como madridistas pueden estar contadas.

Llega Santiago Solari. Si debo ser sincero, no me ilusiona. Llevo varias temporadas siguiendo al Castilla, y más allá de ganar o perder, el juego que practica el primer filial blanco, con el argentino en el banquillo, no es digno de mejores clasificaciones de las obtenidas, esto es, la mitad de la tabla de uno de los grupos de la Segunda B. Claro que a lo peor tampoco es culpa de Solari, sino de unos futbolistas que, el tiempo ha venido a demostrarlo, tampoco daban para muy superiores vuelos.

Siempre nos quedará el recuerdo de Zidane, que nos llevó, sin solución de continuidad, de un empate en La Roda a tres Champions consecutivas. ¡Lo que zurraron entonces a Florentino los mismos que ahora vuelven al ataque descarnado! De momento, nadie ha querido mentar la bicha, esto es, decir que Solari viene de perder en el Di Stefano el domingo pasado con el Fuenlabrada, no vaya a cumplirse de nuevo la maldición (para ellos) de la historia circular y la querencia indestructible del Madrid y la orejona.

Queda por ver la reacción del respetable el sábado en el Santiago Bernabéu, en particular con el capitán Sergio Ramos, del que no han gustado sus declaraciones tras la debacle del Camp Nou, y sobre todo su reprimenda a Carlos Henrique Casemiro, que sí se atrevió a poner el dedo en la llaga, a decir la verdad de la nefasta temporada que lleva el equipo hasta la fecha. Queda por medio Melilla, y la Copa el miércoles. Puede que sirva de un mínimo bálsamo, o de revolcón total.

Confío en que todos, incluidos los aficionados, demos un paso al frente para cambiar, desde ya mismo, el paso que nos ha conducido a esta situación.

Buenas tardes a todos. HALA MADRID.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies