Las modas pasan, nosotros perduramos, por @jotamerengue

Escribió Colin L. Powell, un militar, diplomático y político estadounidense de origen jamaicano, que “No hay secretos para el éxito. Este se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso”. Eso es lo que ha hecho el Real Madrid en sus 115 años de historia, así ha escrito las mayores de sus páginas con letras doradas, así ha sabido transmitirlo a generaciones y generaciones de madridistas en estas 11 décadas y media. No lo ha tenido fácil, no siempre ha ganado, no siempre ha demostrado la misma entereza, pero si por algo somos merengues es por saber levantarnos y revertir la situación, aunque el agua estuviera llegándonos al cuello.

Durante estos últimos años en el que el antimadridismo ha adquirido un protagonismo desmesurado, hemos tenido que convivir con comparaciones absurdas e infundadas que nada tenían que ver con la realidad, no jugábamos ni con las mismas reglas, ni con las mismas oportunidades, tenemos una corriente permanente que nos intenta arrastrar hasta sus intereses, y nos intenta someter, intentando mediatizar cualquier insignificante suceso, y extender una corriente de humo que no deje ver lo negro que se les va poniendo el camino.

Porque todo esto esta cambiando, gracias a una gestión que se viene dando de un tiempo no tan lejano hasta hoy, y que ha dejado a más de uno con aquello al aire. Se apostó por un proyecto que pasaba por rejuvenecer y confiar en la plantilla, y poco a poco no solo va dando sus frutos, sino que va creciendo, haciéndose con todo lo bueno que sale al mercado y sin hacer sobre excesos de poder, simplemente convenciendo con el escudo y la ambición que se vuelve a tener, también con la convicción y el acierto de que este tiene que ser la vía por la que se ha de seguir transitando, la clave era la paciencia, algo tan sencillo, pero que cuesta tanto, y más para un club que nunca se debe de acostumbrar a que gane el eterno rival.

Las modas y tendencias son pasajeras, y se está comprobando, pobre de aquellos que no lo querían ver, y que incluso juraban en arameo con aquellos que les quisimos abrir los ojos, ellos ya no son el epicentro de nada, porque jamás lo fueron, solo fueron los que llegaron en un momento en que las envidias y la codicia les albergaba y se intentaron aprovechar, pero ya no seducen a nadie, ya no les hacen gracia a nadie, solo me falta que aquellos que se están sintiendo acosados, tengan la misma valentía y arrestos de pronunciarse y mantenerse firmes, que sean capaces de denunciar y manifestar el atropello que sufren.

Recuerdo con que facilidad hablaban del Madrid y lo mal que lo hacia cuando negociaba con jugadores de otros equipos con contrato, y como a día de hoy y abiertamente el Barcelona lo esta haciendo y se pasa de puntillas. Como se negaban a negociar los clubs con el Madrid, y como al Barcelona le dicen que no y sale su presidente diciendo que esperaran hasta el ultimo día por el, incluso les piden que se pongan en rebeldía.

Nosotros nos hemos recuperado a nosotros mismos, hemos sabido transitar en el barro y las injurias, nos supimos recomponer y no caer ante el ataque atroz que sufrimos, cayeron buenos pero nos hicieron más fuertes, hoy todos quieren vestir nuestra camiseta, defender nuestro escudo, da igual cuanto les ofrezcan y prometan, se acabo la novedad, vuelve a mandar lo de siempre, lo natural, lo de toda la vida, vuelve a mandar el Madrid, lo blanco, lo castizo, lo genuino.

Hala Madrid y nada más.



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