Juanito: 27 años de su fallecimiento, por @elcarrildel2

Hoy se cumplen veintisiete años del fallecimiento de Juan Gómez González «Juanito». Eran las primeras horas del dos de Abril de 1992. Regresaba Juan desde Madrid, donde había acudido a presenciar el encuentro de Copa de la UEFA entre el Real Madrid y el Torino, cuando a la altura de La Calzada de Oropesa, provincia de Toledo, un camión que les precedía perdió su carga de troncos, que quedaron esparcidos sobre la calzada. En el intento por evitar impactar contra los mismos, el chófer del vehículo en el que viajaba Juan, Lolito (preparador físico del Mérida, al que Juan entrenaba), chocó contra un camión que venía de frente.

Juan, que dormía en ese momento, no se enteró de lo ocurrido. Acababa de morir el futbolista, y de nacer el mito, ese al que todos los madridistas cantamos cada minuto siete en el Estadio Santiago Bernabéu: «Illa, Illa, Illa, Juanito Maravilla».

Juan había nacido en Fuengirola, el 10 de Noviembre de 1954. Comenzó a jugar en los equipos de su tierra, para pasar al Atlético de Madrid B, en la temporada 1969. Debutaría con el primer equipo rojiblanco en un amistoso, en 1972, en partido contra el Benfica de Portugal. Juan se rompió la tibia en aquel choque. Saldría del equipo colchonero a final de aquella temporada, con destino al Burgos.

En el equipo castellano jugaría cinco temporadas. Su nivel futbolístico subía cada partido. Sus mejores cualidades quizás derivaran de su corta estatura: apenas 1,69 metros. Era rápido, hábil, pillo, cualidades que le valieron el sobrenombre de «el supersónico». Al término de la temporada 1976-77, los tres grandes del fútbol español quisieron ficharle. Se decantó Juan por el Real Madrid, donde actuó durante diez temporadas. El traspaso ascendió a la cantidad de 27 millones de pesetas (162.300 euros).

A lo largo de ellas, jugó 401 partidos oficiales, anotando 121 goles. Salió «Pichichi» la temporada 1983-84, con 17 goles, igualado con Da Silva, del Real Valladolid. Su palmarés alcanza 5 Ligas, 2 Copas de la UEFA, 2 Copas del Rey y 1 Copa de la Liga.

Pudo incrementar sus títulos. Estuvo Juanito en la final de la Copa de Europa de 1981, con el llamado «Madrid de los Garcías», y Vujadin Boskov en el banquillo. El Liverpool nos ganó en el Estadio del Parque de los Príncipes, por 1-0.

Tampoco pudo levantar la Recopa de Europa, en 1983. El Aberdeen escocés fue el que se la llevó a su vitrinas. Luego vendrían las dos Copas de la UEFA, temporadas 1985 y 1986, en la que nos impusimos al Videoton primero, y al Colonia al año siguiente.

Con la camiseta de España disputó 34 partidos, anotando nueve goles. Estuvo presente en la Eurocopa de 1980, y los Mundiales de 1978 en Argentina, y 1982 en España.

De fuerte carácter, el mismo le valió para convertirse en el mito madridista que es a día de hoy. Su salida dando saltos del Santiago Bernabéu, al ser sustituido en las postrimerías del encuentro, tras remontar el 5-1 de la ida frente al Borussia Moenchengladbach alemán, el día 11 de Diciembre de 1985, ha quedado para los anales de la historia del Madrid. Al día siguiente, recuerdo un titular que resumía a la perfección el partido: «Juanito, un coloso en medio campo, destrozó al cuadro alemán». Para los que estuvimos aquella noche en el Bernabéu, la imagen sigue siendo de una emoción desbordante. Ver a miles de madridistas salir del estadio y marchar a sus casas repitiendo el gesto de Juan, saltando y agitando el brazo derecho al aire, explican en gran medida el lugar que ocupa Juanito en nuestra memoria colectiva.

Tuvo Juan otra salida tempestuosa de un terreno de juego. Fue en Belgrado, el 30 de Noviembre de 1977. Se enfrentaban las selecciones nacionales de Yugoslavia y España, por un puesto en el Mundial de Argentina. En el minuto 76, con 0-1 en el marcador, Juan fue sustituido. Al dirigirse a la grada, hizo un gesto con su pulgar hacia abajo. Acto seguido, una botella de cristal impactó en su cabeza, quedando semiinconsciente.

Malas pasadas que le costaron fuertes sanciones también le jugó su carácter. Así, fue sancionado dos años sin jugar competiciones europeas por una agresión al árbitro alemán Adolf Prokov. Un tiempo después, sería sancionado cinco años por un pisotón a Mathaus. Esta sanción sería la que provocaría su salida definitiva del Madrid, con destino al Málaga.

Genio y figura siempre, la primera vez que volvió al Estadio Vicente Calderón como jugador del Burgos, realizó un partido memorable, con victoria burgalesa por 0-3. Años después, ya con el Madrid, en ese mismo escenario fue preguntado con malicia por un periodista si únicamente había triunfado en ese estadio de visitante. De manera desabrida, Juan le contestó que él en el Calderón había triunfado siempre.

Recibió varias multas del Madrid por su comportamiento fuera de los terrenos de juego. Una de ellas fue de 300.000 pesetas de la época, por torear vaquillas. El día de su retirada, final de la temporada 1988-89, Curro Romero lo cortó la coleta.

Muy toreramente se reconcilió igualmente con Lothar Matthaus: le regaló un estoque y una montera. Tuvo sus roces con Amancio Amaro, en la época en que el gallego dirigió al equipo, que le apartó durante algunos partidos.

Se despidió Juanito de los madridistas vestido de corto el 11 de Enero de 1989, con la camiseta del Málaga. Le dijimos adiós como se merecía, como se lo supo ganar a lo largo y ancho de diez temporadas y 401 partidos defendiendo nuestra camiseta y nuestro escudo. Descanse en paz Juan Gómez «Juanito», leyenda viva del madridismo.

Buenas noches a todos. HALA MADRID.

Foto: RealMadrid.com

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