Esos partidos buenos, por @elcarrildel2

Nadie puede saber, en estos momentos, qué ocurrirá el próximo miércoles en el partido de vuelta de las semifinales de Champions frente al Manchester City. Pase lo que pase, lo que sí podemos afirmar con rotundidad a fecha de hoy es que los partidos que nos han enfrentado a PSG primero, Chelsea después y ahora Manchester City, están siendo sublimes, esplendorosos, insuperables en cuanto a sufrimiento y gozo, pena y alegría, emoción infinita, adrenalina supurando por todos y cada uno de los poros de los aficionados de uno y otro equipo. ¡Y que a estas alturas algunos no quieran ver las virtudes de una competición que nos ofrezca partidos de este nivel todas y cada una de las semanas de la temporada!

Al recordar los goles de los nuestros, el suspiro vuelve a salir, los puños se vuelven a apretar, la lagrimilla se escapa y el pañuelo se tiene que acercar a nuestra nariz. Por solo hablar de los más recientes, el primer gol de Benzema el martes fue como una bombona de oxigeno para todos los madridistas. La carrera de Vinicius para el segundo, inolvidable ya, nos dejó a todos exhaustos, muertos, caídos de bruces sobre el suelo, y con más lagrimillas, y de nuevo el pañuelo, y gritos, muchos gritos, y abrazos entre todos aquellos que ven el partido acompañados.

Y todavía nos quedaba el penalti de Benzema ¡Genio y Figura!, en esta ocasión para dejarnos sentados, pegados al asiento, asombrados, perplejos, esperando la repetición, sorprendidos por la genialidad. Me recordó una disertación que escuché hace unos años a un caballero que señalaba la diferencia entre un artista y un trabajador. ¡Ahora podrá ilustrar sus palabras con las imágenes de ese lanzamiento de pena máxima!

Los pesados habituales nos hablarán de técnica, de táctica y hasta del preparador físico del Liverpool con el que anoche daba la traca algún respetable cofrade, como si no nos tuviera ya de sobra asombrados a todos, sin necesidad de ir más lejos de Valdebebas, don Antonio Pintus, ese al que en según la cátedra en octubre se le iba a caer el equipo hasta el centro de la tierra.

Para carrera apoteósica, la de Vinicius, elegante pero sin prisas, que ya dijo Juncal aquello de “las prisas para los delincuentes y los malos toreros”, y para gabardina elegante, la de Carletto, al que se le nota Milán en todo y el AC Milan en bastante. Zizou era más de Turín y la Juventus, pero mira, en los gustos por las gabardinas coinciden.

Y para llegar al miércoles próximo, debemos detenernos antes en el Santiago Bernabéu el sábado. Un puntito nos falta para salir campeones. Don Carletto habrá ganado el Campeonato de Liga en Italia, Francia, Alemania, Inglaterra y ahora España. A ver si a base de ganar ligas por toda Europa, es capaz Ancelotti de aprender algo de fútbol. Vuelve a salir aquí la foto de Zizou, que ganó tres Champions seguidas pero le quieren hacer pasar a la historia los del relato por haber empatado contra La Roda.

La Federación de don Rubiales designa como árbitro para el sábado a don José Luis Munuera Montero, ya saben, el del famoso “todo ok José Luis”, acompañado por don Alejandro José Hernández Hernández en el VAR. Sin comentarios.

Buenas tardes a todos. HALA MADRID.

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