La Crónica. Valencia 1-3 Real Madrid. Fútbol de Salón, por @elcarrildel2

El Real Madrid se ha impuesto (1-3) al Valencia, en el partido correspondiente a la primera semifinal de la Supercopa de España, celebrado esta tarde en el Estadio Rey Abdullah, de la ciudad de Jeddah, en Arabia Saudi.

Salió Zidane al campo con cinco centrocampistas: Casemiro, Valverde, Kroos, Modric e Isco. En punta, únicamente Jovic. Con ese esquema, más Courtois y los cuatro defensas habituales, el Madrid fue capaz de dominar de manera abrumadora al Valencia de principio a fin.

Fútbol de toque, de lado a lado, presionando siempre con sentido y conocimiento al rival, el Madrid tejió una tela de araña imposible de superar por los valencianistas. Apenas habían transcurrido tres minutos, y ya Varane tuvo la primera gran ocasión: cabezazo a bocajarro que despejó con ambos puños Domenech.

Apretaba el Madrid, que forzó un córner en el minuto 14. Kroos vio adelantado al portero rival, lo que aprovechó para lanzar con su pierna derecha un balón medido al primer palo. No llegó el guardameta a despejar. Gol olímpico para abrir el marcador, y para adentrarnos en una gran noche de fútbol de los nuestros.

Tuvo Gameiro su ocasión en el minuto 28, pero su derechazo se marchó por encima de la portería del Madrid. Diez minutos después, fue Valverde el que penetró en el área rival por el carril del ocho. Llegó a la línea de fondo, desde la que envió un pase atrás perfecto a Modric. Remató Luka, repelió un defensa. El balón le llegó a Isco Alarcón, que sin prisa, colocó el balón en la cepa del poste para el segundo gol. Ha jugado el malagueño un partido magnífico, pleno de técnica y táctica, impecable físicamente.

Nos pudimos marchar al descanso con un resultado aún mayor. Remató Isco de cabeza un servicio desde el córner de Kroos. El balón fue al palo. Llegó el rechace a Jovic. Golpeó el delantero de primeras, pero Domecech reaccionó a tiempo de sacar el balón con una de sus piernas.

Concluía la primera mitad. El Madrid había jugado de manera espléndida, como hacía mucho que no le veíamos, y cierto es que los últimos partidos del equipo habían sido de un nivel extraordinario.

Nada varió en el segundo tiempo. La superioridad de los nuestros era meridiana, aplastante, total. Lo seguíamos intentando, por medio de Isco en el 58, tras carrerón de setenta metros con el balón pegado al pie, de Valverde en el 59, de Mendy en el 63. Esas ocasiones fueron el preludio de otro gol ya inolvidable para todos los madridistas. Modric recibió un balón en la esquina derecha del área valenciana. Hizo una bicicleta, suficiente para crear un hueco por el que enviar un derechazo con el exterior de su pie, combado, al segundo palo. Nada pudo hacer Domenech, que se estiró todo para nada. Era el colofón a un partido exquisito del Real Madrid. El Valencia lo siguió intentando los últimos minutos. Apareció entonces Courtois con un par de intervenciones de mucho mérito.

Marcelo, James y Mariano tuvieron su oportunidad. Los tres acreditaron que necesitan más minutos. Se moría ya el partido. El VAR, que solo ha intervenido en acciones que podían perjudicar al Madrid, avisó al colegiado de una mano de Sergio Ramos. Gil Manzano pitó penalti, que transformó Parejo.

Daba igual en esta ocasión. No nos hizo torcer el gesto la decisión, ni empañar el regusto que nos ha dejado un Madrid de altísimo nivel, con su fútbol de alta escuela, de lujo, de salón. Estamos en la final. Veremos contra quién.

Buenas noches a todos. HALA MADRID.

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