La Crónica. U.D. Melilla 0-4 Real Madrid. Vinicius pide paso, por @elcarrildel2

El Real Madrid se ha impuesto (0-4) al U.D. Melilla, en partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, celebrado en el Estadio Municipal Álvarez Claro, de la Ciudad Autónoma, ante 7.212 espectadores.

Había expectación por ver el primer once y los primeros compases del Madrid de Solari. Navas ocupó la portería, con Odriozola y Reguilón en los laterales. Marcos Llorente con Ceballos en el medio, Lucas a la derecha, Asensio a la izquierda, Benzema de nueve, Lucas de siete y Vinicius de once. Javi Sánchez representó a la cantera, en el eje de la zaga, junto a Ramos.

Comenzó el equipo local apretando fuerte arriba, presionando con orden y concierto. El Madrid tenía alguna dificultad para sacar el balón jugado desde atrás, por medio de Marcos Llorente, que fue ganando en presencia y sobriedad a medida que transcurrían los minutos.

Nos dio un susto el Melilla en el minuto 8. El linier no levantó el banderín, en un fuera de juego clamoroso de Igor Martínez. Su disparo se marchó demasiado cruzado. A partir del minuto 15, el Madrid comenzó a dominar el ritmo y la situación de partido. Ceballos trabajaba a destajo, con Vinicius y Lucas Vázquez muy incisivos por sus carriles, y siempre bien secundados por los laterales, incansables en su trabajo de ida y vuelta a lo largo de los noventa y cuatro minutos que duró el encuentro.

Pudo abrir el marcador Lucas Vázquez en el 22. Lo impidió con un manotazo de mucho mérito Dani Barrio. El portero local, a pesar de los cuatro goles encajados, fue el mejor de su equipo. Evitó con tres intervenciones otros tantos goles del Madrid.

El primer tanto blanco llegó en el minuto 27. Odriozola penetró hasta la línea de fondo. Levantó la cabeza, Asensio (que se había llevado al central) le pidió el balón. El guipuzcoano vio solo a Benzema, en el área pequeña. Le puso el balón medido, para que le francés enviara al fondo de la red.

Vinicius justificaba su presencia en el once titular. Un contragolpe llevado con maestría por su parte en el 38, culminó con pase a Asensio, que a su vez cedió a Lucas Vázquez. El derechazo del gallego fue interceptado por Dani Barrio. Lo mismo ocurrió en los minutos 41 y 43. No era la tarde de Lucas de cara al gol.

Nos íbamos ya al descanso. Volvió a aparecer Vinicius, con un pase magistral a Marco Asensio, que remató de primera el segundo gol del Madrid. Fin del primer periodo. Debemos agradecer a la U.D. Melilla que saliera valiente, decidido, sin achicarse ni acobardarse ante el Madrid.

Nacho sustituyó a Ramos. Fede Valverde hizo lo propio con Benzema. El uruguayo pasó a formar tandem con Llorente, mientras Asensio adelantaba unos metros su posición. Ceballos continuaba ocupando la media punta.

Volvió a penetrar con peligro Igor Martínez en el 53. Afortunadamente para los nuestros, el nueve melillense no apareció. Odriozola envió a córner el balón. Asensio detenía el ritmo de ataque del equipo, empeñado en conducciones horizontales.

En el 61 la tuvo Ceballos, a pase de Lucas. La volvió a sacar el portero, al igual que detendría un chut duro y raso de Marcos Llorente en el 63. Vinicius la envió al larguero en el 71. Fue un latigazo seco, repentino, inesperado, de clase, de atrevimiento.

El Madrid inclinaba cada vez más el campo a su favor. Los futbolistas locales comenzaban a pagar el tremendo esfuerzo realizado. Caería el tercer tanto en el 78. Tras jugada colectivo, Dani Barrio le sacó un remate a Asensio. El balón le llegó en el rechace a Vinicius, que de precioso taconazo se la envió a Reguilón. El centro de este le llegó de nuevo al carioca. Dani Barrio metió la mano, dejando el balón sobre la línea. Odriozola, para completar su magnífica tarde, se adelantó a la defensa, y metió un punterazo inapelable.

Cerraría el marcador Cristo, que había sustituido a Asensio en el 82. El tinerfeño remató de cabeza un servicio de Odriozola, tras un córner sacado en corto desde la derecha del ataque.

Final del partido. Sin obviar en ningún momento que enfrente estaba un equipo de Segunda B, debemos hacer costar que las sensaciones han sido otras. El equipo pareció más alegre, más fresco, más responsable. Su juego, más rápido y dinámico. Las llegadas por las bandas, continuas. Ahora, vuelve la Liga el sábado y después la Champions. Será el momento de ratificar el buen comienzo de hoy.

Buenas noches a todos. HALA MADRID.

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