La Crónica. Real Madrid 2-0 FC Barcelona. Alma, corazón y fútbol, por @elcarrildel2

El Real Madrid se ha impuesto(2-0) al FC Barcelona, en el partido correspondiente a la Jornada 26, del Campeonato Nacional de Liga de la Primera División, jugado en el Estadio Santiago Bernabéu, ante 78.357 espectadores. Con este triunfo, el Real Madrid recupera el liderato de la clasificación.

Fue un partido que fue incrementando su voltaje a medida que transcurrían los minutos. Tras un primer tiempo en el que los visitantes intentaron, y lo lograron en diversos momentos, controlar el encuentro a base de circular la pelota, jugando a un ritmo un tanto medroso, se vino arriba el Madrid en la segunda mitad. Tocó corneta Isco Alarcón, que realizó un partido magnífico, en el minuto 55. Un derechazo combado a la escuadra fue enviado a córner de manera casi milagrosa por Ter Stegen, a mano cambiada. El respetable estalló en un ¡¡¡¡¡¡¡¡uuuuuuuuuyyyyyyyyyyy!!!!!!!!!, que marcaría el resto del encuentro.

Se enrabietó el Madrid. El público ponía el alma en unas gradas a reventar, mientras los jugadores ponían todo su corazón y, a medida que avanzaban los minutos, su mejor fútbol para tumbar al FC Barcelona de manera clara y rotunda.

Si en el primer tiempo Courtois sacó un par de balones a los delanteros culés que llevaban marchamo de gol (minutos 33 y 37), con una única oportunidad del Madrid (minuto 26, centro de Valverde, al que no llegaron por un centímetro ni Isco ni Benzema), en el segundo las tornas cambiaron de manera clara.

Piqué sacó en la misma línea de gol un cabezazo de Isco que había superado a Ter Stegen. El Madrid atacaba, creaba peligro, llevaba el peso del partido, se anticipaba a todos los balones, el desgaste físico era descomunal, se imponía a su rival en todas ya cada una de las zonas del terreno de juego.

En el minuto 64, hubo un pisotón a Vinicius dentro del área blaugrana, del que se desentendió el colegiado, del que luego hablaremos. Braitwait nos puso a prueba en el 69, tras superar a Marcelo. Sin embargo, sería la siguiente jugada la que definiría el devenir del choque. Kroos mandó correr a Vinicius, al que sirvió un balón exquisito en profundidad. El extremo corrió con el esférico pegado al pie. En la línea del área pequeña, cuando parecía que iba a centrar hacia atrás, optó por el disparo, que tras rozar en Piqué sorprendió a Ter Stegen. Era el 1-0. El Bernabéu incrementó su alma, como hacía tiempo que no se recordaba, para empujar a los nuestros a por el partido, y a por el liderato del campeonato.

Marcelo le ganó a Messi una carrera al argentino en línea recta a nuestra portería que llevaba olor a gol. Piqué remató alto en el 81, solo al borde del área pequeña. Se consumían los minutos. Lucas Vázquez ocupó el lugar de Valverde en el 85. Se marchó el uruguayo acalambrado, tras un derroche físico espectacular. Antes, en el 78, Modric había hecho lo propio con un Isco que está en el, posiblemente, mejor momento de juego de su carrera. Ambos, él y Valverde, se llevaron una ovación clamorosa del público, de pañuelos que diría el clásico.

Cuando ya se moría el partido, Zidane dio entrada en el campo a Mariano, sorpresa de la convocatoria en el día de hoy. Suplió a un Benzema que volvió a jugar un gran partido. El de Barcelona, en el primer balón que recibió, no lo dudó. Enfiló hacia la portería blaugrana, pegado a la banda derecha. Superó a su marcador, y se fue directo a por Ter Stegen, al que fusiló con un derechazo. Era el segundo gol del Madrid, el tanto de un delantero centro de toda la vida, de un futbolista que se ha curtido en las categorías inferiores, y que sin duda ha escuchado muchas veces aquella historia de tirar la puerta de Camacho. Broche de oro para un segundo tiempo completísimo de los nuestros, que han sabido reventar el partido cuando correspondía.

Arbitraje sibilino del Sr. Mateu Lahoz, que ha perjudicado a los nuestros. Su mayor error, la segunda tarjeta amarilla a Jordi Alba, que pudo sacar en el minuto 31 de la primera mitad, por derribo del defensa a Valverde, que se proyectaba de manera peligrosa en ataque. Sacó el valenciano su sonrisa a pasear, y todos sabemos lo que eso significa.

Hoy se han dado cita en el Santiago Bernabéu el alma, el corazón y el fútbol, y cuando eso ocurre, este equipo es imbatible. Todos a una empujando en la misma dirección. En esas condiciones, la victoria siempre sonríe al Madrid.

Buenas noches a todos. HALA MADRID.

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